sábado, 14 de julio de 2007

Un remojón inolvidable
Treinta niños saharuis pasarán sus vacaciones con familias cartageneras y ya sueñan con poder bañarse en las piscinas


ROCÍO GONZÁLEZ/CARTAGENA
Son niños, pero han sufrido más de lo que podemos llegar a imaginar. Vienen del Sahara y allí la situación de pobreza es extrema. Los alimentos los reciben de las ayudas internacionales que allí llegan y si a esto le sumamos que escasean el agua potable y la electricidad terminamos de encuadrar la situación.Ahora todo son risas y miradas curiosas que quieren descubrir el mundo que les rodea. A duras penas vencen las dificultades que día tras día encuentran en el desierto. Por ello la posibilidad que les brinda la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui es una oportunidad única para los 30 niños saharauis que han venido a pasar dos meses en Cartagena con familias de acogida.«Ayudar y dar cariño» son las palabras idóneas. Todas las familias de acogida coinciden en que lo hacen porque creen que es una experiencia con la que pueden aprender mucho y quieren darle a los niños «cariño y apoyo aunque sea sólo durante unos meses», explica Agustín Sánchez, uno de los padres que se han unido al proyecto. Las familias se preocupan día a día de la integración de los pequeños. Todos están contentos con la llegada de los niños, aunque algunos, como Conchita García, se quejan de que no haya más familias que quieran colaborar. «Los niños son una maravilla, son muy cariñosos», dice. Otros como Antonio Villalba notan diferencias con los críos de aquí «Es obediente, educado El único problema es que no come demasiado», dice del menor que él acoge.Para muchos, este año es el segundo e incluso el tercero que participan en el programa. Están «encantados». Antonio Molino, por ejemplo, califica la experiencia como «buena, confortable y satisfactoria». Los niños tienen una «capacidad de adaptación impresionante». «El año pasado tuve a Jacina y el anterior también acogí a otro niño. Quería traerlo también este año, pero no ha podido ser porque se lo han llevado a Lorca. Ahora estoy intentando contactar con él para ir a visitarlo», explica Enrique Soto.

Mustafá el 'repetidor'
El mayor en el grupo llegado a Cartagena es Mustafá, de 14 años. «Es huérfano y por ello le dejan repetir más años», aclara Vanesa Alcaraz, que lo acogerá hasta septiembre. Mustafá explica con timidez que le gusta mucho estar en España y que disfruta jugando con sus hermanos cartageneros.A todos lo que más les llama la atención es la piscina. Fátima y Minetu, de 9 y 10 años, respectivamente, tienen muchas amigas, pero, sobre todas las cosas, prefieren estar todo el día a remojo. Ahora, la única obligación de estos niños será pasarlo bien mientras dure, para casi todos ellos, la experiencia más fascinante de sus vidas.

viernes, 13 de julio de 2007

Ángel Márquez, Investigador Histórico

«Los libros no reflejan lo que ocurrió en el cantonalismo»
«La sublevación fue en todo el país, pero al final sólo quedó Cartagena, donde se creó el gobierno federal», sostiene tras 15 años investigando


ROCÍO GONZÁLEZ/CARTAGENA
Ángel Márquez Delgado fundó la Editorial Aglaya en 1998 y desde entonces la dirige. Edita una revista que se llama Cartagena Histórica.Ya son 15 años los que lleva investigando sobre el Cantón de Cartagena en archivos de todo el país y de otras naciones europeas. Se considera un hombre de dos pasiones: la aviación y la historia. Ha trabajado de piloto en compañías aéreas, como Iberia, pero en sus escritos demuestra que su gran debilidad es la historia. Anoche pronunció una conferencia en el Parque de Artillería.

- ¿Qué significa para usted la fecha del 12 de julio de 1873?
- Es el gran aniversario de la sublevación cantonal. Es el día en el que comienza uno de los hechos militares más importantes de nuestra ciudad, porque Cartagena fue la primera en sublevarse y la última en capitular, y eso es muy importante para nosotros.
- Dice que, de todo lo que nos han contado de la Revolución Cantonal, hay que distinguir entre «mito y realidad». ¿Por qué?
- Lo que los libros de historia cuentan sobre la sublevación es totalmente falso, porque muchos de ellos no reflejan lo que ocurrió realmente. La historia se escribe a partir de la Restauración y los hechos son tergiversados y manipulados por los Gobiernos.
- ¿A qué mitos se refiere?
- Uno de ellos es que se dice que se dio libertad a los penados cuando realmente estos contribuían a la limpieza de la ciudad. Para ello, los acompañaba una escuadra y lo que sí es cierto es que después se liberó a los que querían luchar en nuestro bando. Otro de los mitos que puedo destacar es el del Cantón murciano, que no fue único. Primero se dio en Cartagena.
- El cronista de la Región, Antonio Pérez Crespo, sólo reconoce el Cantón murciano.
- No fue agradable saber que Crespo dice que sólo existió el Cantón murciano. La revolución se produce porque el proyecto de Constitución no es llevado a las Cortes. La sublevación fue en todo el país, pero sólo al final quedó Cartagena. Aquí es donde se crea el Gobierno provisional de la Federación española.
- ¿Cuánto tiempo lleva investigando la Revolución cantonal?
- Hace unos 15 años empecé a investigar el tema. Para ello he recurrido a todo tipo de archivos tanto españoles como extranjeros.
-¿Por qué empezó a interesarse por este tema?
-El motivo principal fueron las declaraciones que hizo Pérez Crespo sobre la sublevación, pues hay mucha gente que, como yo, no está de acuerdo.
-¿Tiene previsto publicar algo al respecto?
-Estoy preparando cuatro volúmenes que saldrán en breve sobre la historia de los sucesos que se desarrollaron en Cartagena entre el 12 de julio de 1873 y el 12 de enero de 1874.
-¿Le escucharán cuando publique el resultado de sus investigaciones?
-Cuando se va con la verdad y la honradez siempre se escucha a la gente. Además, el público ha de sacar sus propias conclusiones.

jueves, 12 de julio de 2007

JUGANDO CON LA MÚSICA

ROCÍO GONZÁLEZ/CARTAGENA
Están de vacaciones, pero los más pequeños de la casa siguen asistiendo al colegio. Muy pocos conocen aún a Beethoven, o a Mozart, pero en las Colonias Musicales ya escuchan las melodías que los han hecho inmortales y, además, la diversión está garantizada. Unos 140 niños de entre cuatro y once años participan estos días en los talleres musicales organizados por el Ayuntamiento. Lo hacen en los colegios Ciudad Jardín y Virgen del Carmen, donde, a diferencia del curso escolar, su única obligación es pasarlo bien. A muchos, estas jornadas los estimula positivamente, pues la mayoría estarían encantados si pusideran tocar algún instrumento. Ana González, que tiene siete años, asegura que sabe tocar «un poco el piano» y no descarta en un futuro ir al conservatorio. Pero si hay algo que llama la atención a los chiquillos son las clases de baile. «Nos ayudan a ser menos vergonzosos», dice con mucho desparpajo Adrián Garrido, de nueve años.Las Colonias Musicales llevan en su programa la realización de actividades lúdicas y educativas con un tema en común: la música. «Es un programa de ocio y recreación en el que los niños mantienen un primer contacto con la música mediante juegos didácticos para que lo pasen bien. Estas actividades son muy importantes porque intentan que los niños aprecien la música de otra manera», explica Niurka López, coordinadora de uno de los grupos de niños de cuatro años.Las actividades finalizarán mañana con una actuación en el Centro Cultural Ramón Alonso Luzzy donde los niños podrán mostrar a sus padres todo lo que han aprendido.Ellos lo tienen claro. A sus once años, Raúl Palacio no tiene dudas: si pudiera, el próximo año volvería a repetir. «Las colonias son muy divertidas».

lunes, 2 de julio de 2007

Se acabó...

Estamos a 2 de julio y por fin se puede decir que 1º de periodismo ha pasado a la "historia", hemos acabado los examenes y ahora nos toca disfrutar de 2 mesecitos de verano trabajando, haciendo "el vago" o (los menos afortunados) tendrán que estudiar todo lo que no hicieron en su día.
La verdad es que estoy segura de que no olvidaré fácilmente este primer año. He conocido a gente nueva, me he divertido mucho y lo más importante de todo he aprendido, he aprendido que las cosas no se pueden dejar para el último momento, he aprendido a "amar" lo que hago, a ver el lado positivo de las cosas y ,sobre todo, he aprendido a que me guste lo que estudio aunque sea un "muermazo" sentarse a estudiar día a día y hora tras hora sin ver que hayas avanzado mucho en el estudio a pesar de haberte pasado 5, 6 o 7 horas sentada delante de los apuntes.
He aprendido también mucho de mis nuevos compañeros de trabajo y no va a ser menos de los profesores que nos han enseñado por qué estamos estudiando periodismo y "a quien no le guste, que se cambie de carrera". Por ello os doy las gracias a todos los que habéis compartido estos maravillosos momentos conmigo. Se acabo...Se acabó primero.

Rocío González