La tarde del 14 de septiembre se volvió blanca cerca las 3:30. El cielo se estremecía dejando caer una fuerte lluvia acompañada de granizo. Las bolas de hielo eran aún más grandes que una aceituna. Los coches eran conducidos a gran velocidad para llegar a las cocheras y poder así resguardarse del fuerte temporal, otros no tuvieron tanta suerte y quedaron encharcados y con el coche abollado por el pedrisco. Unos 15 mi
nutos duró el granizo, para muchos toda una eternidad, puesto que tuvieron que estar
con cubos sacando el agua que se iba adentrando a sus casas. Todavía es pronto para cuantiar los desperfectos, pero el campo con su hortaliza, sus parrales de
uva... parece hasta el momento el peor afectado seguido de los automóviles que han sido abollados
por el granizo o inundados por el agua y por último las casas. Cuando el tiempo despejó el suelo se podía ver cubierto por un manto blanco, las tapaderas de las alcantarillas levantadas, los
árboles con las hojas caídas y la rambla que separa el barrio de Triana y de
Sevilla con un palmo de agua, y como no, a miles de curiosos inmortalizando con sus cámaras tan insólito paisaje.
nutos duró el granizo, para muchos toda una eternidad, puesto que tuvieron que estar
con cubos sacando el agua que se iba adentrando a sus casas. Todavía es pronto para cuantiar los desperfectos, pero el campo con su hortaliza, sus parrales de
uva... parece hasta el momento el peor afectado seguido de los automóviles que han sido abolladosMiriam Cánovas Andreo
1 comentario:
wenas primika!! ya x fin e visto tu blog. Está muy xulo, de verdad. Y la noticia de lo de la lluvia pues genial, y muy bien narrada y descrita.. jeje.. no se que mas puedo decir así que sigue así ke llegarás lejos.. (como ves stoy poco inspirao sta tarde xro weno). besitos.
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